En una tarde reflexión gracias a un inspirador vídeo de E. Galeano, en que invitaba a vivir la vida a conciencia y no vivir para ganar, y después de conocer los resultados de un partido de fútbol argentino en que uno de los equipos se iba al descenso, pensé que podría parecer contradictorio el hecho que nos preparan toda la vida para ganar, pero nadie nos prepara para el fracaso, para perder, para cuando las cosas se ponen feas o cuesta arriba.
En las clases de liderazgo, nos enseñan las cosas buenas que un líder debe hacer, o las cualidades que debe tener. Entre ellas, la buena comunicación, la empatía, la capacidad de reinventarse. Siendo esta la que más me llama la atención, es en la que quiero detenerme. Es la clave frente a los fracasos de la vida.
La Vida, nos presenta a menudo situaciones trágicas, terribles, que nos derrumban y nos tira para abajo, dejándonos sumidos en la desesperanza. Es allí, cuando apelamos a nuestra personalidad,a nuestro capital individual, que nos hace ver lo bueno que puede tener una situación terrible. Allí radica la capacidad de reinventarse, de salir adelante, de enfrentar lo adverso. Las filosofías o creencias religiosas contribuyen a guiar o poner un norte, ser una luz en momentos de tribulación. Pero sin duda, es la propia capacidad o más bien cualidad personal, que hace ver el vaso medio lleno.
¿Cómo se fomenta o se desarrolla una persona positiva? ¿Como aprendemos a fracasar y cómo a salir adelante? Me quedo con estas inquietudes hasta una próxima entrega.
